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Causas de la Gran Depresión


Hay múltiples causas para la primera recesión en 1929, incluyendo las debilidades estructurales y acontecimientos concretos que la convirtieron en una depresión mayor y la propagaron de un país a otro. En relación con la recesión de 1929, los historiadores hacen hincapié en los factores estructurales, como las masivas quiebras bancarias y el crash bursátil, mientras que los economistas (como Peter Temin y Barry Eichengreen) apuntan a la decisión de Gran Bretaña de regresar al patrón oro en las paridades anteriores a la Primera Guerra Mundial (US$4,86:£1).

Los ciclos de recesión se consideran algo normal en el mundo económico, pero los economistas no se ponen de acuerdo sobre las causas exactas que convierten una recesión en una gran depresión. La búsqueda de las causas está estrechamente vinculada a la cuestión de cómo evitar una futura depresión, por lo que los puntos de vista políticos se mezclan con los académicos en el análisis de los acontecimientos históricos de hace ocho décadas. La cuestión más debatida es si se trató de un gran fracaso por parte de los mercados libres, o por parte de los gobiernos al intentar reducir las quiebras bancarias generalizadas, con el pánico resultante y la reducción en el suministro de dinero. Quienes conceden a los gobiernos un papel muy importante en la economía culpan del fracaso a los mercados libres, mientras que los defensores del libre mercado culpan a los gobiernos de agravar los problemas.

Las teorías sobre las causas se pueden clasificar bajo tres puntos de vista:

* Teorías económicas clásicas ortodoxas: monetarista, teoría austríaca y teoría neoclásica. Estas teorías se enfocan en los efectos macroeconómicos del suministro de dinero y del oro que respaldaba a muchas monedas antes de la Gran Depresión.

* Teorías estructurales, como la keynesiana o la institucional, que apuntan al bajo consumo junto con sobreinversión (burbuja económica), actos ilícitos por parte de los banqueros y empresarios, e incompetencia de los funcionarios del Gobierno. El único punto de consenso es que había una gran falta de confianza. Lamentablemente, una vez que el pánico y la deflación se instalaron, muchas personas creían que podían ganar más dinero manteniéndose fuera de los mercados que invirtiendo, al ver que los precios caían cada vez más y se podían comprar más mercancías con la misma cantidad de dinero.

* Teoría marxista, que pone de relieve las contradicciones dentro del propio capital. En el marxismo, el capital se considera como una relación social que implica la apropiación de los excedentes de valor. Explica las depresiones como una dinámica de acumulación intrínsecamente desequilibrada que resulta en un exceso de acumulación de capital. Esta sobreacumulación culmina en crisis periódicas de devaluación del capital. Por tanto, la teoría marxista pone el énfasis en la esfera de la producción, aunque la crisis económica puede ser agravada por problemas de exceso de producción y consumo insuficiente de las masas.